La lección
Tiempos verbales del relato
cada vez que contás algo que ya pasó —un cuento, una anécdota del recreo, la trama de una serie— usás casi sin pensarlo una maquinaria de tiempos verbales que decide qué hechos avanzan, cuáles son telón de fondo y cuáles ya venían de antes.
La idea
Cuando narramos hechos del pasado, el español no usa un único tiempo verbal sino un sistema de tiempos que reparten funciones. El pretérito perfecto simple (caminó, dijo, llegó) cuenta las acciones principales que hacen avanzar la historia, una detrás de otra. El pretérito imperfecto (caminaba, era, había) pinta el fondo: describe lugares, personas, estados y acciones que duraban o se repetían. El pretérito pluscuamperfecto (había caminado, había dicho) sirve para contar lo que ocurrió antes de otro hecho pasado, como un salto atrás en el tiempo. Estos tres tiempos se correlacionan: trabajan juntos y encastran unos con otros para que el relato tenga profundidad temporal. Además, los conectores temporales (primero, después, mientras, entonces) y los conectores causales (porque, por eso, así que) enlazan los hechos y muestran su orden y sus causas. Dominar esta maquinaria es lo que separa un relato confuso de uno que se entiende y se disfruta: no es un tema de "memorizar conjugaciones", sino de entender qué hace cada tiempo dentro de una historia.
Qué vas a aprender
- El pretérito perfecto simple: la columna vertebral del relatoconcepto
El pretérito perfecto simple (también llamado pretérito indefinido) es el tiempo del hecho puntual y terminado. Es el que usás para las acciones que empujan la historia hacia adelante: Abrió la puerta, entró, encendió la luz y gritó. Cada verbo es un paso de la trama, y se leen como una secuencia: primero una acción, después la siguiente.
Fijate en cómo se encadenan en un relato mínimo:
> El gaucho desató el caballo, montó y partió al galope.
Tres perfectos simples, tres acciones que avanzan. Este es el tiempo que sostiene la línea principal de cualquier cuento. En "El almohadón de plumas", de Horacio Quiroga, o en los cuentos de Julio Cortázar, los hechos que hacen girar la trama van casi siempre en pretérito perfecto simple.
- El pretérito imperfecto: el fondo de la escenaconcepto
El pretérito imperfecto no cuenta un hecho puntual: describe y ambienta. Sirve para tres cosas principales:
- Describir el escenario, los objetos o los personajes: La casa era vieja, tenía las ventanas rotas y olía a humedad.
- Contar acciones que duraban o estaban en curso: Mientras llovía, esperábamos en el zaguán.
- Contar acciones habituales o repetidas en el pasado: Todos los veranos íbamos al río.
Por eso el imperfecto es el tiempo de "había una vez": abre el mundo del cuento sin hacerlo avanzar todavía. La diferencia con el perfecto simple es clave: Caminaba por la plaza (una acción en curso, sin final marcado) frente a Caminó hasta la plaza (una acción completa, con principio y fin). El mismo verbo, dos miradas distintas sobre el tiempo.
- El pluscuamperfecto: el pasado del pasadoconcepto
El pretérito pluscuamperfecto se forma con el *imperfecto del verbo haber* más el participio* del verbo principal: había cantado, habías salido, habíamos visto. Su función es contar algo que pasó antes* de otro momento del pasado. Es un salto hacia atrás dentro de la historia:
> Cuando llegué a casa, mi hermano ya había comido.
Primero, en el orden real de los hechos, mi hermano comió; después llegué yo. El pluscuamperfecto (había comido) marca esa anterioridad: avisa que ese hecho es más viejo que el otro. Es el tiempo perfecto para los recuerdos y los antecedentes: Nunca había visto el mar hasta ese día. Sin él, no podríamos ordenar los "antes" y los "después" dentro de un mismo pasado.
- Cómo se correlacionan los tres tiemposmétodo
La palabra correlación significa que estos tiempos trabajan juntos y combinados, no aislados. Un buen relato los alterna con naturalidad. Mirá este fragmento y prestá atención a los colores del tiempo:
> Era de noche y hacía frío (imperfecto: fondo). Juan cerró la ventana y se sentó junto al fuego (perfecto simple: acciones que avanzan). Había caminado todo el día y estaba agotado (pluscuamperfecto: lo anterior).
El imperfecto pinta el ambiente, el perfecto simple mueve la acción y el pluscuamperfecto explica de dónde venía Juan. Esa alternancia es lo que da profundidad a la narración. En los relatos tradicionales, en los mitos griegos o en los cuentos de Jorge Luis Borges, vas a encontrar siempre esta danza de tiempos: describir, avanzar, retroceder.
- Los conectores: temporales y causalesconcepto
Los conectores son palabras o expresiones que enlazan los hechos y muestran la relación entre ellos. En el relato son imprescindibles porque ordenan la historia.
- Conectores temporales: marcan el orden en el tiempo. Indican sucesión (primero, luego, después, más tarde, finalmente), simultaneidad (mientras, al mismo tiempo, cuando) o un comienzo (al principio, entonces). Ejemplo: Primero desayunó; después salió; finalmente volvió al anochecer.
- Conectores causales: marcan la relación de causa y consecuencia, el "por qué" de los hechos (porque, ya que, por eso, así que, por lo tanto). Ejemplo: No fue a la escuela porque estaba enfermo / Estaba enfermo, así que no fue a la escuela.
Sin conectores, un relato es una lista suelta de hechos ("Llovía. Salió. Se mojó."). Con ellos, esos hechos se vuelven una historia con orden y sentido ("Aunque llovía, salió, así que se mojó.").
Ejemplos resueltos
- Fijate en cómo se encadenan en un relato mínimo:
- - Conectores temporales: marcan el orden en el tiempo. Indican sucesión (primero, luego, después, más tarde, finalmente), simultaneidad (mientras, al mismo tiempo, cuando) o un comienzo (al principio, entonces). Ejemplo: Primero desayunó; después salió; finalmente volvió al anochecer. - Conectores causales: marcan la relación de causa y consecuencia, el "por qué" de los hechos (porque, ya que, por eso, así que, por lo tanto). Ejemplo: No fue a la escuela porque estaba enfermo / Estaba enfermo, así que no fue a la escuela.
Errores comunes
"En un cuento todo va en pretérito perfecto simple."
No: si todo va en perfecto simple, el relato queda seco y sin ambiente. Las descripciones y lo que "duraba" van en imperfecto (Era de noche y llovía).
Cómo corregirlo: No: si todo va en perfecto simple, el relato queda seco y sin ambiente. Las descripciones y lo que "duraba" van en imperfecto (Era de noche y llovía).
"Caminó y caminaba son lo mismo."
No: caminó es una acción terminada y puntual; caminaba es una acción en curso, repetida o de fondo. Elegir mal cambia el sentido.
Cómo corregirlo: No: caminó es una acción terminada y puntual; caminaba es una acción en curso, repetida o de fondo. Elegir mal cambia el sentido.
"Había comido es lo mismo que comió."
No: comió es un hecho del pasado; había comido marca que ese hecho fue anterior a otro pasado. El pluscuamperfecto ordena los "antes" y "después".
Cómo corregirlo: No: comió es un hecho del pasado; había comido marca que ese hecho fue anterior a otro pasado. El pluscuamperfecto ordena los "antes" y "después".
"El pluscuamperfecto se escribe con a (habia, hubía)."
El auxiliar es haber en imperfecto: había, habías, había, habíamos, habían, siempre con tilde en la í. No es hubía ni abía.
Cómo corregirlo: El auxiliar es haber en imperfecto: había, habías, había, habíamos, habían, siempre con tilde en la í. No es hubía ni abía.
"Los conectores son de relleno, se pueden sacar."
No: sin conectores el relato se vuelve una lista de hechos sueltos. Ordenan el tiempo y muestran las causas; son parte de la trama.
Cómo corregirlo: No: sin conectores el relato se vuelve una lista de hechos sueltos. Ordenan el tiempo y muestran las causas; son parte de la trama.
"Porque, por que, porqué y por qué son intercambiables."
No: el conector causal se escribe junto y sin tilde: porque. Por qué (separado, con tilde) es para preguntar; porqué (con tilde) es un sustantivo (el porqué).
Cómo corregirlo: No: el conector causal se escribe junto y sin tilde: porque. Por qué (separado, con tilde) es para preguntar; porqué (con tilde) es un sustantivo (el porqué).
En resumen
Ideas clave
- El pretérito perfecto simple cuenta las acciones principales que hacen avanzar el relato, una tras otra.
- El pretérito imperfecto describe el fondo: ambientes, estados y acciones que duraban o se repetían.
- El pretérito pluscuamperfecto (había + participio) cuenta lo que pasó antes de otro hecho pasado.
- Caminó (acción terminada) no es lo mismo que caminaba (acción en curso): el mismo verbo mira el tiempo distinto.
- La correlación de tiempos es alternarlos con criterio para dar profundidad a la historia.
- Los conectores temporales ordenan los hechos en el tiempo (primero, mientras, después).
- Los conectores causales muestran la causa y la consecuencia (porque, por eso, así que).
- Estos tiempos y conectores son herramientas para narrar mejor, no una lista de conjugaciones para memorizar.
Glosario
- Tiempo verbal: forma del verbo que ubica una acción en el tiempo (pasado, presente o futuro) y le da un matiz.
- Pretérito perfecto simple: tiempo del pasado que expresa una acción puntual y terminada (llegó, dijo).
- Pretérito imperfecto: tiempo del pasado que expresa una acción en curso, habitual o una descripción (llegaba, decía).
- Pretérito pluscuamperfecto: tiempo que expresa una acción anterior a otra pasada; se forma con haber en imperfecto + participio (había llegado).
- Participio: forma no personal del verbo terminada en -ado / -ido (llegado, comido, dicho), usada para armar tiempos compuestos.
- Correlación (de tiempos): combinación coherente de varios tiempos verbales dentro de un mismo relato.
- Conector: palabra o expresión que enlaza hechos o ideas y muestra la relación entre ellos.
- Conector temporal: conector que indica orden en el tiempo (primero, mientras, después).
- Conector causal: conector que indica causa o consecuencia (porque, por eso, así que).
Conexiones
- Habilita → `lcb-esc-taller-escritura-12` (Taller de escritura de textos no ficcionales): dominar los tiempos del relato te da la herramienta para escribir narraciones ordenadas y claras; conviene tenerlo firme antes del taller.
- Habilita → `lcb-lit-escritura-invencion-12` (Escribir textos de invención): para inventar cuentos y relatos propios necesitás manejar cómo se combinan estos tiempos verbales.
- Desarrolla → `lcb-hab-reflexion-metalinguistica` (Reflexión metalingüística): pensar por qué elegimos un tiempo verbal u otro es reflexionar sobre cómo funciona la lengua, no solo usarla.
- Se relaciona con → `lcb-lit-generos-12` (Leer cuentos y novelas: noción de género): los géneros narrativos y los tiempos del relato se apoyan mutuamente; leer cuentos te muestra estos tiempos en acción y entenderlos mejora tu lectura.
---
Este contenido ya está disponible, aunque todavía no fue revisado por un docente de Lengua y Literatura. Podés usarlo para estudiar; si algo no te cierra, contrastalo con tu material de clase porque puede tener errores.